LOS BANDIDOS DE MONTECASALE

O

LA BONDAD MÁS ALLÁ DE LA MORALIDAD

 

            Francisco, como Jesús, ha sido de esas raras personas que no han dividido a la gente entre buenos y malos, porque los buenos no son tan buenos como ellos dicen y los malos no son tan malos como nosotros decimos que son.

            He aquí en esta escena una florecilla franci8scana donde se dice que unos malos, ladrones feroces, escondían en el fondo una cierta bondad. Cuando alguien los trata bien, esa bondad termina por aflorar.

... (... sigue)