CVJ 

Domingo, 16 de diciembre de 2012

 

VIDA ACOMPAÑADA

 Plan de oración con el Evangelio de Juan

 

128. Jn 19,12-16a

 

Introducción:

 

                No sabemos por qué, pero los humanos hacemos, a veces, extrañas elecciones: elegimos a quien nos hace daño, a los tiranos, a quienes nos deshumanizan, a quien nos oprime. Hay una especie de dificultad para el sensato raciocinio y para la elección del bien que nos bloquea y, ciegamente, nos lanzamos a una realidad que vemos como un abismo. Ser malo es malo, pero elegir consciente el mal es perverso. Y eso hacemos. Sin embargo, hay quien no se resigna y, contra viento y marea, elige el bien, se hace fuerte para no caer en el abismo de elegir lo que le hace daño, ayuda a otros a que no se dejen tentar por los cantos de sirena del mal y animan al bien, aunque sea más costoso, menos productivo, menos aplaudido. Animar a la bondad es una de las grandes tareas de solidaridad humana que podemos pensar y hacer.

                En el texto evangélico de esta semana asistimos a la incomprensible elección de quien es el gran opresor del pueblo, el César, manifiesta el lado más inhumano de los dirigentes. Un judío no optaría por el Cesar, el “gran cerdo” lo llamaban, ni borracho. Pero las autoridades, con toda sangre fría, optan por él y se alían con él hasta el punto de decir que es su rey, que es lo mismo que decir que es su Dios (para el judío, la realeza y Dios llegan a confundirse como institución). Palpaban a diario la opresión del César y, sin embargo, lo eligen como rector de su vida y sus destinos. Increíble y extraña elección de duras consecuencias para todos.

 

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Texto:

 

12Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:

                -Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.

13Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el sitio que llaman “el Enlosado” (en hebreo Gábbata). 14Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía.

Y dijo Pilato a los judíos:

                -Aquí tenéis a vuestro Rey.

                15Ellos gritaron:

                -¡Fuera, fuera; crucifícale!

                Pilato les dijo:

                -¿A vuestro rey voy a crucificar?

                Contestaron los Sumos Sacerdotes:

                -No tenemos más rey que al César.

16aEntonces, finalmente,  se lo entregó para que lo crucificaran.

 

 

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Ventana abierta:

 

 

            Este es un puzzle de unos cuantos tiranos históricos recientes que todos hemos conocido. Muchas veces nos preguntamos: ¿por qué un pueblo elige a quien le tiraniza? No sabemos qué cables se tocan, que pulsiones se ponen de manifiesto, qué miedos se quieren conjurar. Pero esa es la realidad: muchos pueblos de la tierra eligen a sus peores gobernantes. Es un misterio de tremenda inhumanidad que tiene consecuencias durísimas para la vida de los pobres.

                Oramos: Que nunca elijamos a quien nos tiraniza; que no conectemos con los bajos fondos de inhumanidad que anida en lo social; que siempre anhelemos para todos la libertad y el gozo.

 

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Desde la persona de Jesús:

 

                Jesús es presentado como rey, y en verdad lo era. Pero no como un rey que compite con otras fuerzas políticas por el logro del poder. Es un rey paradójico, de pobres, que no demanda nada de nadie, que no roba nada a nadie, que jamás oprime, que no se pone por encima de ninguna realidad. Un rey sin ninguna clase de poder, un rey entregado. Por paradójico que parezca, ese tipo de rey es el que más hace temblar al poder porque, en el fondo, desenmascara todo el ansia de dominio que anida en las opciones tiránicas.

                Oramos: Gracias, Señor, porque no anhelas el poder; gracias porque no esquilmas a nadie; gracias porque te entregas sin demandar nada a cambio.

 

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Ahondamiento personal:

 

                Cuando los judíos dicen que no tienen más rey que al César todos, hasta ellos mismos, saben que eso no es verdad. Pero ese tipo de frases denotan el fondo de inhumanidad que hay en toda persona, capaz de aliarse con el diablo con tal de mantener parcelas de poder. Muchas veces nos preguntamos porqué las fuerzas más reaccionarias tienen tanta vida en la sociedad. Porque tocan ese fondo de inhumanidad que anhela el poder y la fuerza. Luego resulta que, en lugar de darte poder, las fuerzas oscuras te quitan el poco que tenías. Pero esa ilusión de poder yo también dominar te hace unirte al diablo si es preciso.

                Oramos: Que anhelemos la justicia y nunca el aprovecharnos de los demás; que nos alejemos de las fuerzas oscuras que tienden al dominio y a la explotación; que deseemos días de ventura y dicha para todos.

 

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Desde la comunidad virtual:

 

                La cercanía de la comunidad virtual, su trabajo orante, las pequeñas convivencias, las pocas noticias compartidas, pueden ser una ayuda para hacer que ese fondo de inhumanidad que nos habita y que nos empuja, a veces, a elegir lo malo esté más controlado. Efectivamente, las zonas oscuras de uno mismo se controlan a base de bondad común. Desde este lado también tenemos que agradecer mucho a las personas de nuestro grupo.

                Oramos: Gracias por quienes nos ayudan a tener un interior más humano; gracias por quienes siembran valores positivos en nuestra vida; gracias por la luz de los demás que nos contagia.

 

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Poetización:

 

Era para quedarse atónito:

el pueblo de Señor,

los judíos espirituales,

los buscadores de Dios,

dicen que su rey, su Dios,

es el César,

su mayor opresor.

Cada día sufrían

esa opresión:

impuestos injustos,

ocupación militar,

arbitrariedad de los gobernantes,

despojo de tierras,

ofensas religiosas,

violencias sin cuento.

Y, a pesar de todo ello,

eligen a ese demonio

como rey, como Dios.

Era una estrategia

para desplazar y condenar

a quien les liberaba,

a quien les abría el horizonte,

a quien anunciaba la dicha,

a quien amaba la justicia,

a quien soñaba con la igualdad.

Pero algo había dentro,

una fiera,

que salía a flote

para impedir el bien.

Quizá pensaban

que haciendo esa elección

llegaría Jesús

a abandonar su intento

de construir

la nueva relación humana,

el abrazo universal,

la dicha común.

Quizá era eso

lo que realmente temían.

Pero nunca sería así,

porque los días de luz

son el patrimonio de lo humano

y las densas tinieblas de la opresión

tienen los años,

los siglos,

contados.

***

 

Para esta semana:

 

                Anímate a elegir siempre el lado bueno y positivo de las personas y de las cosas.

 

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