CREO EN LA MISERICORDIA

 1. Creo en la misericordia que anida en el subsuelo de lo humano y nunca desaparece, aunque la maldad aflore

 2. Creo en la misericordia que se hermana con la fragilidad y que es casa de amparo para quien llora en la noche

3. Creo en Jesús que impactaba por su misericordia. Para él nada hay más acá ni más allá de ella y desde ella se define a Dios y a la persona.

4. Creo en el Dios misericordioso que Jesús nos mostró con su vida, alejándome de otras imágenes de Dios y abriéndome al hermoso abrazo se su amor.

5. Creo en la misericordia y no en el juicio, creo en el amor y no en el temor, creo en la felicidad y no en el pecado.

6. Creo que Dios es Madre de entrañas buenas, que se acuerda del bien de sus hijos y que disfruta con sus logros y éxitos.

7. Creo en una comunidad sostenida por la misericordia, anclada en ella, buena de corazón y de vida simple.

8. Creo que la misericordia hace al seguidor de Jesús creíble en la vida. Creo que la misericordia puede ser motor de humanidad y fuente del verdadero amor.

9. Creo que la vida comunitaria puede ser vivida como un oasis de misericordia en el que se puede ser uno mismo ante el otro y donde las fragilidades se convierten en impulsos de vida.

10.  Creo en el testimonio de la misericordia, testimonio de corazón entregado de pasión por la vida y por aquello que ni los ojos ven ni los oídos oyen.

11.  Creo en la misericordia como bálsamo de heridas, como sosiego de inquietudes, como alegría inarrebatable.

12.  Creo en la fuerza política de la misericordia, en su capacidad para regenerar la vida social, en su fuerza para sanear situaciones que se dan por desahuciadas.

13.  Creo que, creyendo en la misericordia, podré llevar una vida más misericordiosa.