CVMc

Domingo, 26 de mayo de 2016

 

 

VIDA Y EVANGELIO:

UN MISMO CAMINO

Plan de oración con el Evangelio de Marcos

 

27. Mc 4,21-23

 

Una reflexión inicial:

 

            Lo que sale a la luz, generalmente, se desvirtúa, se desenfoca. El brillo le arrebata el alma y lo que era hermoso termina siendo pasto de los focos de un plató que engulle a todo lo que entra en él.

                Por eso mismo hay que tener mucho cuidado para que lo que sale a la luz permanezca en su identidad, en sus valores y pueda ser interesante, causa de luminosidad, para quien anda por la vida sin caer en el brillo cegador de una luz que nos descoloca.

                ¿Cómo ser luz sin que ésta se desvirtúe?. Únicamente si no se pretende el brillo personal, sino que se pretende el brillo de la compasión y de la justicia. Cuando lo que se desea es que la compasión suba de nivel y que la justicia sea considerada, se es luz y no hay peligro de autogloria, de autoafirmación, de egoísmo insensible, de caer en las garras de un yo indiferente a la situación de los demás.

                La luz de los platós nada tiene que ver con la luz de vida. Aquella es ruidosa y sirve para poco; esta es callada, aunque sea luz, y se convierte en instancia luminosa para muchos que andamos en zonas de sombras.

                Si la humilde luz de la compasión acompaña a nuestro modo de estar en la vida y si somos capaces, cada vez más, de aguantar la cegadora luz de la justicia, estaremos siendo instancia de luz para otros. Si lo que pretendemos es el simple brillo de mi propio ego, nuestra luz no alumbrará un metro más allá de nosotros mismos.

 

El texto

 

21-¿Acaso se trae la lámpara para meterla debajo del perol o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? 22Porque si algo está escondido es para que se manifieste, o si algo se ha ocultado es para que salga a la luz. 23¡Si alguno tiene oídos para oír, que escuche!

  • Este es un texto de ánimo para la primera misión cristiana: el mensaje escuchado en las ignotas tierras de Galilea tiene que ser extendido al imperio, tiene que ser luz para otros pueblos. Y eso es lo que ocurrió, dentro de una cierta modestia.
  • Pero, trayéndolo a nuestro caminar humano diario, se plantea la dialéctica entre lo público y lo privado, lo luminoso y lo oculto. En ese sentido hay que prevenir al texto bíblico desde nuestros contextos de hoy: lo oculto que sale a la luz, a los focos, a la primera página, al escaparate, tiene el peligro de desvirtuarse, de corromperse, de quedar cegado por el brillo de los focos. Y entonces, una propuesta quizá buena se convierte en un endiosamiento personal que no sirve a nadie. Ojo, pues, con algo, con alguien, cuando sale a la luz.
  • Cuando el texto dice que lo que se pone en público es para que “se manifieste” está queriendo indicar que eso ha de ser en beneficio de aquello que debe manifestarse, el reino de Dios, reino de la compasión y de la justicia. Si el manifestar no va acompañado de una subida de nivel en temas de compasión y de justicia, hay que sospechar.
  • Escuchar la importancia de la compasión y de la justicia solamente pueden hacerlo oídos que tengan alto contenido humano. Si, por el contrario, ese componente humano es escaso, el mensaje de la compasión y de la justicia se hará inaudible.

 

Para pensar u orar:

  1. Que nuestra luz no deslumbre a nadie sino que ilumine con sencillez.
  2. Que seamos luz de compasión y de justicia.
  3. Que huyamos del brillo que nos roba el alma.

 

 Un valor: Amar la luz de lo humilde

 

                Porque normalmente se ama la luz de lo brillante, de lo que cuenta, de lo que tiene eco social. Amar una luz humilde es difícil. Por eso habrá que amar:

  • La fuerza de los pocos, porque en ellos reside la fuerza de la profecía que habla lenguaje de futuro.
  • El brillo de lo oscuro, porque en lo oscuro también hay brillo, aunque no deslumbre, aunque no consiga seguidores a porrillo.
  • El valor de los que tragan su miedo, porque el brillo humilde está hecho también de miedo vencido, de temor asimilado, de conflicto elaborado.
  • El vigor de quienes dudan, porque no todo es duda en la persona, y en la duda y el temblor hay, a veces, mucha determinación.
  • El coraje de quien sabe que la justicia y la compasión están de su lado, aunque esos valores no le sean explícitamente reconocidos.

 

Una foto:

 

Esta señora es Margarita, una gallega de 101 años que aún cultiva su huerto con sus propias manos. Luces humildísimas: ¿qué puede iluminar una persona así? El amor por la tierra con la que a diario mancha sus manos y de la que vive; el amor por el trabajo humilde, fuente de bienes y de honradez; el amor por la soledad, porque en soledad trabaja; el amor por la vocación ecológica a “labrar y cuidar” la tierra; el amor por la vida simple como una vida con sentido. Luces humildísimas, menospreciadas por muchos, lejos de los focos de los platós y de los periódicos (de no ser esporádicamente). Pero luces, al fin y al cabo.

 

Un poema:
 

LA NUBE

 

Nube, viaje del agua  por el cielo...

nube, cuna del agua niña,

meciéndose en el aire traspasado

de pájaros...

Nube: Infancia celeste de la lluvia...

 

Dulce María Loynaz

 

 

 

 

 

                Con esta hojita finalizamos los envíos por este Curso. Reanudaremos en setiembre. ¡Buen verano!